SUGERENCIAS PARA EL MANEJO DEL COMPORTAMIENTO EN PERSONAS CON LA ENFERMEDAD DE HUNTINGTON
La mayor parte del comportamiento inaceptable de los enfermos de Huntington es en respuesta a necesidades no satisfechas, frustraciones o a una sensación de impotencia. Debido al daño ocasionado en su cerebro, estas personas son incapaces de racionalizar ciertas situaciones y por lo tanto pueden ser en ocasiones irracionales, egoístas o exigentes. A menudo son incapaces de aprender nuevas funciones. Las técnicas de premiar o castigar o que intenten la modificación de su comportamiento están realmente fuera de sus capacidades.
En situaciones difíciles, personas a cargo de enfermos de EH que están cansados o con excesivo trabajo, pueden dejar de entender este tipo de comportamiento y caer en la trampa de reaccionar ante ello volviéndose autoritarios, rudos o enfadados. A veces incluso se llega a olvidar que el enfermo de EH es una persona con el cerebro enfermo y que es esta enfermedad la razón de su comportamiento.
COSAS QUE NO SE DEBEN HACER
-No argumentar con el enfermo. Se debe recordar que él ha perdido la habilidad de racionalizar.
-No dar ordenes. A nadie le gusta ser dirigido y a un enfermo de EH tampoco. Dar las instrucciones de forma positiva en lugar de negativa. En lugar de "No puedes ir", decir algo así como "Vamos a mirar esas fotos".
-No sea condescendiente. Un tono condescendiente puede provocar enfado aunque no se haya entendido lo que se ha dicho.
-No haga muchas preguntas. Recuerde que la persona puede haber perdido bastante memoria y puede sentirse humillado o enfadado si le preguntan cosas que no puede contestar.
-No hable sobre el enfermo como si no estuviera presente.
COSAS QUE SI SE DEBEN HACER
-Intente distraer al enfermo. Distrayendo la atención del enfermo hacia otra actividad, puede ser suficiente para calmar su actitud de enfado.
-Ignore los improperios verbales si no tiene para ellos una respuesta positiva.
-Recompense un comportamiento positivo con algo, ya sea un abrazo, una comida especial o un sincero elogio.
-Ofrezcale un tiempo de relajación en una habitación silenciosa. Puede ayudar al enfermo a controlar sus sentimientos o su comportamiento.
-Pruebe nuevas formas de comunicación que no sean las palabras