La EH es una enfermedad hereditaria que pasa de una generación a la
otra por la transmisión de un padre / madre a un hijo de un gen mutado
o alterado.
Un gen es una larga cadena de ADN que está compuesto de varias
combinaciones de A (Adenina), T (Tiamina), C (Citosina) y G (Guanina).
Estas combinaciones únicas determinan la función del gen.
Los genes se ubican en lugares precisos a lo largo de los 23 pares de
cromosomas que posee cada individuo. Un cromosoma de cada par proviene
de la madre y el otro del padre. De los 23 pares, uno está destinado a
definir el sexo del individuo y los otros 22 pares definirán el resto
de las características de cada persona.
El defecto genético que causa la EH es una pequeña secuencia de ADN en
el cromosoma 4 (uno de los 22 pares de cromosomas no ligados al sexo o
autosómicos), en el cual varias bases de pares se repiten muchas veces.
El gen normal tiene tres bases de ADN compuestas por la secuencia CAG
(Citosina, Adenina, Guanina). En las personas con EH la secuencia se
repite docenas de veces.
El gen anómalo se transmite de una generación a otra y la descendencia
de un paciente tiene un 50% de probabilidades de heredarlo.
El gen se localiza en el brazo corto del cromosoma 4, y se conoce como
IT15. Este gen IT15 codifica para una proteína llamada Huntingtina.
La mutación que causa la enfermedad es una expansión de una repetición
polimórfica CAG/poliglutamina. Normalmente entre 9 y 35 repeticiones,
siendo superior a 36 en el caso de los pacientes con enfermedad de
Huntington, en los que puede llegar a superar las 100.
Cada hijo de un progenitor afectado tiene un 50% de posibilidades de
heredar el gen que causa la EH. Tanto hombres como mujeres tienen la
misma probabilidad de heredar la enfermedad debido justamente a que la
alteración genética se produce en uno de los cromosomas no destinados a
definir el sexo del individuo.
Las personas portadoras del gen alterado desarrollarán la enfermedad en
algún momento de sus vidas.
Aunque los síntomas de la misma pueden aparecer en cualquier momento de
la vida de un individuo, se ha observado que en general suelen comenzar
entre los 30 y los 50 años, pero existen formas juveniles y formas
tardías.
El hecho de que alguno de los hijos dentro de un grupo familiar haya
heredado la EH, no significa necesariamente que el resto de sus
hermanos también la herede.
Aquellos individuos que no hayan heredado el gen mutado, no
desarrollarán la enfermedad y no la transmitirán a sus hijos ni éstos a
sus nietos.
Nro de Repeticiones
Consecuencias
<28
La persona no desarrollará
la enfermedad.
29-34
La persona no desarrollará la
enfermedad pero la siguiente
generación estará en riesgo.
35-39
Algunas personas, aunque no
todas, de sarrollarán la enfermedad.
La siguiente generación también estará en
riesgo.