| SÍNTOMAS Y CARACTERÍSTICAS
Si bien la aparición de los síntomas suele variar
de un individuo a otro inclusive dentro de un mismo grupo
familiar, las manifestaciones más importantes de la
EH son 3:
Síntomas Emocionales y de Conducta
Síntomas Intelectuales y Cognitivos
Síntomas Motores
Síntomas Emocionales y de Conducta:
Habitualmente es posible encontrar depresión, irritabilidad,
ansiedad y apatía. Muchas personas sufren de depresión
durante meses o años, antes de saber que éste
es un síntoma perteneciente a una etapa temprana de
la EH. Los cambios en la conducta pueden incluir reacciones
agresivas, impulsividad, cambios de estado de ánimo
y retracción social. Las necesidades sexuales pueden
ausentarse o por el contrario aumentar notablemente. Es difícil
controlar el temperamento de la persona y muchas veces el
paciente muestra una conducta muy demandante. En ocasiones
algunas características habituales de la personalidad
suelen exacerbarse.
Síntomas Intelectuales y Cognitivos:
Los primeros signos de alteraciones cognitivas suelen estar
dados por cambios intelectuales, como ser, la reducción
de la capacidad para organizar actividades rutinarias o afrontar
situaciones nuevas. La memoria a corto plazo suele perderse,
mientras que la memoria a largo plazo se mantiene intacta.
Las tareas laborales suelen volverse dificultosas.
Síntomas Motores:
Los síntomas físicos pueden consistir inicialmente
en una cierta actividad nerviosa (tics, movimientos) o una
agitación excesiva. Se puede observar cierta torpeza
o inhabilidad en las tareas diarias. Estos síntomas
iniciales irán progresando gradualmente produciendo
movimientos involuntarios más marcados: espasmos, tirones
de la cabeza y del cuello y extremidades, que luego producirán
dificultades para caminar, hablar o tragar.
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