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ARTÍCULOS
> Programa Nacional de Ataxias y Huntington - FEBRERO
2005
Esta nota fue extraida del diario LA NACIÓN (lunes
7 de Febrero de 2005)
puede verse en: http://buscador.lanacion.com.ar/Nota.asp?nota_id=677584&high=ataxias
Investigadores se unen contra un mal poco conocido,
las ataxias
Sólo se identificaron hace dos décadas
Se creó el Programa Nacional de Ataxias y Huntington
Son trastornos genéticos y hereditarios caracterizados
por la pérdida del equilibrio y la coordinación
motora
"Soy Vanesa G. Cumplí 24 años y tengo
ataxia de Friedreich desde los 10. A los 16 fui operada de
una gran escoliosis; desde entonces sufro de mucha rigidez
y dolores musculares. Esto hizo que mi pierna izquierda se
doblara y se acortara hacia adentro. Camino muy poco. Siempre
ayudada de un andador y alguien sosteniéndolo, y silla
de ruedas (...) Les pido que ustedes, médicos y científicos,
nos ayuden a curarnos."
La carta de lectores que a mediados de año firmó
Vanesa desnuda una realidad de desesperanza y dolor. Pero
no se trata sólo de dolor físico. Quienes padecen
ataxias suelen experimentar, además, la incomprensión
de los que justamente deberían brindarles contención.
"Por desgracia, conocemos muchas historias similares
a la de Vanesa y otras más dramáticas, como
las de aquellos afectados que han tenido que deletrear a los
médicos el nombre de su enfermedad", destaca Martín
Radrizzani, que investiga estos trastornos en el Laboratorio
de Neurociencias del Instituto Leloir y el Centro Nacional
de Genética Médica.
Las ataxias son enfermedades hereditarias crónicas,
causadas por la degeneración progresiva del cerebelo
y sus conexiones. Los primeros casos fueron identificados
hace no más de dos décadas y representan uno
de los grupos de enfermedades neurológicas más
heterogéneos, ya que no ha podido hallarse aún
ningún mecanismo común a todas las variantes
conocidas.
Ocasionan una pérdida creciente del equilibrio y la
coordinación motora, aunque existen otras manifestaciones,
como pérdida de la visión, dificultades para
la deglución, disminución de la capacidad sensitiva,
cardiopatías, desórdenes endocrinológicos,
convulsiones y demencia.
"En estas enfermedades neurodegenerativas, las neuronas
se forman, reciben estímulos y coordinan sus funciones
dentro de la red neuronal, pero luego padecen una muerte temprana
-apunta Radrizzani, investigador del Conicet-. Existe una
cantidad enorme de genes involucrados en la formación
de la red neuronal, que se relacionan con el cerebelo, órgano
que rige el equilibrio, la coordinación fina de los
movimientos, y que incluso tiene un papel activo en la selección
de palabras al hablar", señala.
Hasta la fecha, se han identificado más de 50 tipos
de ataxias. Desde el punto de vista epidemiológico,
se producen entre 3 y 42 casos de las 25 formas conocidas
por cada 100 mil personas, según indica un trabajo
publicado en The Lancet.
Una característica de estas enfermedades es que son
dominantes desde el punto de vista genético. Eso significa
que cada hijo de un padre o madre enfermo tiene una probabilidad
del 50 por ciento de heredarla. Al respecto, los médicos
subrayan la importancia de realizar un diagnóstico
temprano, previo a la aparición de los síntomas,
que se manifiestan cerca de la pubertad, o entre los 30 y
40 años.
Por desgracia, aún no hay cura para las ataxias. Sin
embargo, se han identificado los genes involucrados en 12
de estos desórdenes, lo que permite disponer de algunas
estrategias farmacológicas para frenar su avance. Estudios
recientes indican que la enfermedad de Huntington -que durante
mucho tiempo fue llamada "el mal de San Vito" por
los movimientos que produce- bien podría ser una prima
hermana de las ataxias, por su parecido genético.
En el país, existen dos grupos que investigan el tema
en el nivel molecular. Uno de ellos es el que lidera el doctor
Alberto Rosa, en el Instituto Ferreyra, de Córdoba,
desde 2001. El otro, el del Instituto Leloir, que ha sido
pionero en la Argentina. El inicio lo marcó hace más
de 15 años el doctor Héctor Carminatti, con
sus estudios basados en la bioquímica del sistema nervioso
central.
"Lo que estamos viendo en el laboratorio es que todas
estas enfermedades convergen en un punto, los caminos de señalización
-dice Radrizzani, discípulo de Carminatti-, que se
ven afectados por diferentes motivos, produciendo ataxias
también de diferentes tipos." Las neuronas reciben
e integran información, y envían señales
a otras células excitables a través de contactos
funcionales altamente especializados, las sinapsis.
La muerte de neuronas en el cerebelo da origen a nuevas conexiones
que compensan el déficit. "Al comienzo de la enfermedad,
ese mecanismo compensatorio funciona, pero con el correr del
tiempo, y al aumentar el número de neuronas muertas,
la compensación se hace insuficiente y aparecen síntomas
como la pérdida del equilibrio o la falta de coordinación",
explica.
Para apurar los avances, hace un año y medio, médicos
del Centro Nacional de Genética Médica e investigadores
del Instituto Leloir decidieron crear el Programa Nacional
de Ataxias y Huntington de la Argentina. La propuesta recibió
en mayo pasado la aprobación de la Administración
Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (Anlis) "Doctor
Carlos G. Malbrán". La importancia de este programa
se hace más visible si se tiene en cuenta que en la
Argentina no existen estudios sobre la prevalencia, incidencia,
morbilidad y mortalidad debida a las ataxias. Y por tratarse
de enfermedades descubiertas recientemente, la mayoría
de los médicos en ejercicio no oyeron hablar de ellas
en los claustros académicos.
"Conocemos las necesidades de los pacientes y tenemos
la esperanza de que en un futuro próximo estas enfermedades
puedan curarse", afirma Claudia Perandones, jefa del
programa citado e investigadora del Leloir. Como suele suceder,
el desconocimiento y la inacción juegan en contra.
Las estadísticas señalan que, mientras la expectativa
de vida en Europa y los Estados Unidos oscila entre los 65
y 70 años, en América latina no supera los 40.
Un motivo más para redoblar esfuerzos.
Por Claudia Mazzeo
Para LA NACION
Centro de Divulgación del Instituto Leloir.
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