NUTRICIÓN
Las personas con EH frecuentemente presentan problemas nutricios,
dentro de los cuales encontramos pérdida de peso, problemas
de deglución, requerimientos mayores de energía
y aporte insuficiente de nutrimentos y de líquidos.Estas
alteraciones nutricias pueden llevar al paciente a presentar
desnutrición.
La desnutrición en la EH puede traer consigo múltiples
consecuencias negativas como lo son: un aumento en la morbimortalidad
del padecimiento, un incremento en la susceptibilidad a infecciones,
una disminución en la fuerza y en el vigor de los pacientes,
así como una pobre rehabilitación y calidad de
vida. Por lo tanto, es importante prevenir la desnutrición,
detectar si el paciente tiene alguna deficiencia nutricia y
contar con las estrategias y herramientas adecuadas para remediar
los problemas nutricios que con frecuencia se presentan en los
sujetos que padecen esta enfermead, con lo cual se puede mejorar
la calidad de vida de éstas personas.
Pérdida de peso
Los pacientes con EH suelen sufrir una pérdida de peso
involuntaria, por lo que podrían llegar a presentar
deficiencias nutricias.
La pérdida severa de peso ha sido identificada como
una característica típica en las escalas avanzadas
de la enfermedad.
Se cree que muchos factores pueden contribuir a ésta
pérdida de peso, dentro de los que se encuentran las
alteraciones motoras y la dificultad que presentan muchos
pacientes en la deglución.
Se ha visto que mantener el peso adecuado, incluso aumentar
de peso, en especial en etapas avanzadas, puede mejorar el
estado nutricio, lo que en consecuencia mejora la corea, el
estado de alerta y el interés del paciente.
Balance energético
El balance de energía se refiere al equilibrio entre
el gasto y la ingestión energética. En los pacientes
con EH ambos aspectos se encuentran alterados.
Gasto energético:
Puede verse incrementado por las alteraciones en los movimientos
que sufren estos sujetos, el gasto energético es mucho
mayor debido a los movimientos anormales involuntarios y a
las anomalías en el movimiento voluntario.
Ingestión energética:
La ingestión de alimentos puede verse modificada por
diversos aspectos como lo son: dificultad para masticar y
tragar, mayor tiempo requerido para finalizar una comida,
depresión, disminución del apetito y acceso
inadecuado a los alimentos que requieren por razones económicas
o sociales.
Algunas investigaciones afirman que los pacientes con EH requieren
una ingestión calórica elevada (alrededor de
5,000 calorías) para mantener e incluso aumentar su
peso. Lo cual se debe al importante incremento en el gasto
energético. Estos pacientes por lo general requieren
suplementos nutricios hipercalóricos para poder aumentar
de manera significativa su consumo total de calorías
y así prevenir la pérdida de peso.
Un aspecto muy importante que impide que los pacientes consuman
la energía que requieren es la disfagia.
Disfagia
El término disfagia se refiere a la dificultad para
la deglución. La mayoría de los sujetos con
EH la padecen. Los síntomas incluyen babeo, incapacidad
para cerrar la boca y masticar, ahogamiento por líquidos
y aspiración inesperada de aire, tos durante o después
de las comidas, incapacidad para tragar, almacenamiento de
alimentos en la boca, infección crónica de las
vías respiratorias superiores y pérdida de peso.
La disfagia origina desnutrición por ingestión
inadecuada. Las modificaiones de la dieta deben individualizarse
según las necesidades de cada paciente, generalmente
las comidas espesas son más fáciles de deglutir,
ya que los líquidos son las sustancias más difíciles
de tragar.
En etapas tardías la deglución se torna muy
laboriosa.
La disfagia es la causa más común de muerte
en la EH, ya sea por sofocación, aspiración
o indirectamente por inanición (lo cual causa desnutrición)
Hidratación
Es importante mantener una hidratación adecuada en
estos pacientes ya que se ha comprobado que requieren una
cantidad mayor de líquidos. Mantener la hidratación
es particularmente importante para los pacientes más
debilitados, los cuales tienen mayor dificultad en expresarse
para pedir líquidos y también se les dificulta
tragarlos.
Estrategias para mejorar el estado de nutrición:
Prevenir la pérdida de peso y monitorear indicadores
nutricios:
Para prevenir la pérdida de peso es necesario pesar
al paciente con frecuencia para conocer si existe alguna variación.
Es importante una alimentación completa que cubra los
requerimientos elevados en energía de los sujetos con
EH, con la consistencia y textura adecuados a cada paciente.
El monitorear indicadores nutricios es de gran ayuda para
conocer el estado de nutrición del paciente. Los indicadores
más certeros son los bioquímicos, es decir,
exámenes de laboratorio (química sanguínea
y biometría hemática) en donde se obtienen los
valores de albúmina, proteínas totales, hemoglobina,
hematocrito y cuenta total de Linfocitos, principalmente.
Aumento de la ingestión calórica:
Es importante aumentar el consumo de alimentos o suplementos
en las personas con EH, (alrededor de 5,000 cal).
Para que ingieran más colorías es importante
fraccionar las comidas, es decir, aumentar los tiempos de
comida, en lugar de comer tres veces al día pueden
comer cinco veces, con lo cual la carga de energía
no es tan grande y los sujetos lo aceptan más fácilmente.
Usualmente se recomiendan suplementos nutricios hipercalóricos,
ya sea en malteadas o en polvo, con lo cual se logra aumentar
el consumo total de calorías. Estos deben ser recetados
por un médico o nutriólogo, ya que es necesario
evaluar el tipo de complemento que requiere el sujeto, el
cual puede ser alto en fibra, sin glucosa o con alguna otra
característica específica.
Los suplementos vitamínicos también son una
excelente opción en esta enfermedad, ya que con ellos
cubrimos las recomendaciones de las mayoría de las
vitaminas y minerales. Si el paciente no puede tragar la pastilla
será necesario triturarla.
Las estrategias para mejorar la deglución y prevenir
la sofocación aspiración de los pacientes incluyen
las siguientes medidas:
Sentar al paciente en posición recta durante y después
de las comidas, comer lentamente, bajar los cubiertos después
de cada mordida, tomar bocados pequeños de alimentos
fáciles de masticar y mantener la boca libre de alimentos
antes del siguiente bocado, no hablar mientras comen. Es muy
importante escoger las comidas con la textura apropiada a
las necesidades del paciente. Es más fácil.que
los pacientes traguen sustancias espesas.
Consumo de líquidos:
Los líquidos son generalmente las sustancias más
difíciles de tragar, pero es importante satisfacer
sus requerimientos de agua, por lo que se deben espesar los
líquidos con maizena, frutas, avena o cualquier otro
espesante.
Estrategias para familiares y pacientes:
Todas las recomendaciones nutricias deben ser explicadas tanto
a los pacientes como a sus familiares o cuidadores, para que
así se puedan llevar a cabo más fácilmente.
El cuidado nutricio de estos sujetos es de suma importancia
y puede mejorar de manera significativa su calidad de vida.
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